sábado, 27 de diciembre de 2008

sobranlaspalabras

me ganaste
con tu discurso
rebosante de palabras
perfectamente encajadas
en el más absoluto silencio

vulnerabilidad

Aún no soy capaz de explicar cómo has conseguido entrar en mi... debe haber sido en un momento en que bajé la guardia y aprovechaste esa vulnerabilidad que hoy reconozco más que nunca cuando me miro en el espejo...

Es raro, pero miro mi reflejo y me cuesta reconocerme. Mi sonrisa ha cambiado la mueca y mi pecho parece haber aumentado en tamaño, pero no en volumen, que son dos cosas distintas...

Ha aumentado en tamaño para que te acomodes más fácilmente y te cueste más marcharte, en el caso que decidieses hacerlo, por eso que cuentan como gran verdad universal de que "nada es eterno"...

Pero esta vez no voy a guardarte bajo llaves enfundadas en secretos. Me gusta que estés aquí porque sí y punto, si mayor motivo que la sensación agradable que te invade al mirar ese reflejo de vulnerabilidad en el espejo...

lunes, 22 de diciembre de 2008

nuevo colchón de invierno

El frío de la noche hacía rato que se había desvanecido y el nuevo 2x2 no era lo suficientemente grande como para conseguir separar la respiración acompasada de las risas, de nuestras risas...

Tú me dedicas ese gesto de preocupación justificando tu mieca mientras te quejas porque las sábanas se han quedado pequeñas, ahora no son capaces de cubrir perfectametne las nuevas dimensiones de tu cama; temes acabar durmiendo sobre un colchón desnudo, dejando vía libre a los ácaros para que se acomoden en tu vello y que eso consiga hacerte estornudar. Siempre tuviste alergia y ahora eso te preocupa más que cualquier otra cosa.

Yo te miro y contemplo desde el epicentro de tu nuevo reino. Pondremos solución a tus temores, te prometo que mañana recorreremos las calles del centro en busca de un nuevo vestido para tu colchón, también nuevo, por cierto. Te sugiero el color rojo, siemrpe te gustó ese color, además se ajusta a la armonía de ese espacio propio que se encuentra al final del pasillo en forma de L. Tú, prefieres el color negro, para buscar una nueva oscuridad, una nueva intimidad entre nosotros en el nuevo reino...

Este nuevo reino me gusta, me gusta de tal manera que la ilusión me ha cegado y no soy capaz de emitir las coordenadas que me sitúan en el epicentro de este plano ortogonal que dibujas y desdibujas a tu antojo, mientras cuentas los lunares de mi espalda...

domingo, 21 de diciembre de 2008

Sabes a principiO

"sabes a principio"

Te lo dije, mientras mis labios se desquebrajan por culpa del frío, o de la niebla que esta noche invade la ciudad, o por culpa de la sal..

La sal... que ahora reposa en cada poro de tu piel y mi piel, después de largas horas tumbados en la arena observados por el sol que reina en esta playa... esta playa hasta hoy virgen...

Sí, esta noche, de nuevo, sabes a principio...

lunes, 8 de diciembre de 2008

... calOr en tus pies...

Cuando conseguí despegarme de tu colchón, las plantas de mis pies percibieron el frío de afuera, un frío que se colaba entre pieza y pieza que componen el puzzle; un puzzle que significa tu pasillo, tu habitación y el resto de tu casa en forma de parquet...

Aligeré el paso hasta llegar a la última habitación a la izquierda y me subí a tus pies, acomodé mi cabeza en tu pecho y el calor vino solo, de nuevo... y era una sensación agradable, reconfortante e incluso me atrevería a definir que en este punto ya se ha convertido en "hogareña"...

Ahora que caminamos a la vez, que empujas las plantas de mis pies hacia tus rodillas con la fuerza del empeine, protegiéndome así del suelo helador; ahora, no soy capaz de adivinar hacia dónde nos dirigimos... mis ojos siguen clavados en tu pecho,pero percibo el movimiento... y eso me gusta... me gusta que nos movamos, ¿hacia dónde?; eso no importa, ahora ya no tengo frío...

martes, 25 de noviembre de 2008

...escurrirmE...

Escurrirme entre tus brazos, porque tus dedos se quedaron infinitamente pequeños a la luz de las curvas que ondulan mi cuerpo.

Escurrirme para sentir que el frio esta vez no rasga ni duele, que esta vez no encoge ni escuece… escurrirme para sentir el viento en la cara y dejar que las lágrimas que resbalan por la cara esta vez no sean de tristeza, ni de frio…solamente de alegría cortada por un poco de eso, de aire…

Escurrirme y escurrirnos entre la gente, que ahora corre más que nunca y mis ojos buscan a los tuyos en un acto desesperado de comprensión y si, tal vez de protección.

Escurrirme mientras susurras al oído cosas que me hacen sonreír en ese instante, para un rato después desalojar del lagrimal toda la sustancia contenida en ese intento de no llorar…

Escurrirme mientras el reloj marca las 21.00, es hora de partir. Te Quiero.

domingo, 26 de octubre de 2008

...biG banG...

Estaba inmersa en una realidad que por momentos ahogaba… rodeada de dobles, y esta vez no servían para sumar puntos, tampoco los restaban… los números pares nunca fueron mejores en discusiones como lo fueron este mes…
Una vez más ser impar era algo original…porque estaba harta de usar el calificativo de extraño… a si que agachó la mirada y se sumergió en ese mar que ya no era de dudas…esta vez todas habían aflorado de tal manera que se podían descifrar y clasificar en miles de categorías de términos propios, de esos que tienen nombres y apellidos.

Y en ese acto de intento de desaparición obligada…porque esta vez no se ponía en marcha la estrategia de la tortuga, que se va despacio evitando problemas, y mucho menos la del avestruz, que esconde la cabeza hasta que la tempestad se convierte en calma…

Esta vez lo que rodeaba ejercía tal presión que obligaban a cerrar los ojos y sumergirse… nadar, caminar, correr… lo que fuese, con tal de escapar de aquello que llamaban aquí y ahora… La neutralidad no estaba justificada en ninguna de las situaciones actuales… y como no era partidaria de ningún bando decidió ahogarse…

Lo peor de todo es que en esta guerra lo único que servía para estar en el bando ganador… era no pertenecer a nadie… algo que por momentos te convertía en miembro honorífico del bando vencido… y con unas cuantas lágrimas que rozaban sus mejillas sonrojadas de tanto aguantar la respiración en ese acto voluntario del ahogamiento…decidió abandonar la partida…

¿Qué partida? Retumbaba en su cabeza… la de no saber valorar la palabra compañía murmuró algo desde dentro…