martes, 15 de abril de 2008

el cuartO de hora

Y comenzó a caer
con desgana, levemente...

Comenzó a caer
cuando fuera todo parecía llevar un ritmo opuesto
cuando florecían los parques
brillaban los bancos
y se alargaban las horas de las tardes...

Unas horas que ella era incapaz de estirar...

Porque ese ritmo no era el suyo
no era al que se unió hace un tiempo
porque ella comenzaba a caer
como todos hicieron en otoño
pero a ella se le estropeó el reloj
o se lo robaron
o no supo más del tiempo
hasta el día en que todo se volvió evidente...











Y cuando adelantó la hora
con la llegada de SU primavera
alguien se encargó de adelantarTE
o adelantar TU reloj
o TU estación
con unas cuantas palabras
a modo de despedia en tercera persona...

Una despedida que la empujó
hasta dejarla abandonada
en un minúsculo y oscuro...

... Cuarto De Hora

lunes, 7 de abril de 2008

tarde de lluvia

Y la lluvia resbalaba tan lentamente por su paraguas
que fue imposible alcanzar el ritmo frenético en la ciudad.

Se conformaron con unos cuantos paraguas mal situados
y codazos en las esquinas
como lucha interna por escapar de una obligación
con nombre de excusa...










En cambio, en aquel rincón escondido
en lo más profundo de la calle
llovía fuerte... tan fuerte que un grito murió ahogado entre gotas de lluvia
y nadie se atrevió a rescatarlo
y mucho menos a tenderle la mano como signo de

"no vas a tocar fondo... al menos hoy no..."

el punto de No Retorno

El verano se notaba al respirar en la ciudad
pero los pies se quedaron fríos cuando todo se oscureció.
Y no sabía bien como había llegado a ese punto
un punto en el que no acababa de encajar ese momento del no retorno

Y en un giro de 180º encontró un leve punto de inflexión
que con disimulo devolvió el carmín a los labios
y los labios dejaban escapar el aliento
un aliento que recuperaba la temperatura corporal
y los pies empezaban a sentir el calor
bajo una sábana de terciopelo que invitaba al sueño
un sueño en el que encajaba perfectamente un cartel


un cartel que decía:


Punto de No Retorno













domingo, 23 de marzo de 2008

rewind life?

Y entre risas y sueños
letras y palabras que formaban un recuerdo
consiguieron ver que se habían escapado
que no conseguían alcanzarse el uno al otro…

Demasiada distancia
demasiado tiempo
su tiempo
el tiempo...

Ese tiempo que no se consumía ni se gastaba
simplemente avanzaba


Y un día la distancia se acortó
de tal manera que sus rostros cambiaron de mueca,
sus ojos se secaron e hicieron falta unos cuantos pestañeos
para poner de nuevo en marcha el reloj











Fue difícil volver a ver
vestigios de tiempos que quedaron atrás
que en ese momento se convirtieron
en tiempos que serán...

Y una lágrima resbaló por la mejilla
al ser consciente de lo que tocaba a partir de entonces


....




Acostumbrarse a ser perecederos

*


miércoles, 19 de marzo de 2008

el sol y tus dedos

Y los rayos de sol que ayer te despertaban
hoy empujaban a los párpados
hasta conseguir un zigzag dibujado por tus pestañas...

y tu cuerpo se relajaba, se abandonaba, se dejaba llevar hasta el punto en que solo eras capaz de mover tus dedos formando una melodía silenciosa que solamente yo era capaz de seguir con mis ojos...









Y de repente se hizo el frío
y te quedaste en la zona en la que los rayos del sol jugaban con el suelo
y tus pies como invitados tímidos se sumaron al juego
y yo...


yo esperaba a tus dedos...

lunes, 17 de marzo de 2008

sintiendo(te)


Enredados entre palabras, pensamientos, momentos...

haciendo del número 2 un nuevo número impar,
para que no sobre nada

para que no nos falte nada ...

Y de repente… nos sobraban demasiados minutos, que hacía un rato contábamos como segundos entre carcajadas…

Y hoy solo me pegué un poco más a tí




Para sentirte de nuevo...
Sentir que compartimos el calor
para que no me faltase de nada...


Y al cabo de unas horas
poder recordarte
no solo por los sentimientos
también por el olor

miércoles, 12 de marzo de 2008

tarde de pseudoprimavera

Todo se movía dentro, de tal forma que comenzaba a resultar molesto...

Se tumbó, pensó que así conseguiría estabilizar su eje de equilibrio.

El problema es que ya no sabía donde estaba ese eje,

ni siquiera si seguía existiendo, como hacía tiempo; inmóvil, quieto, como un punto fijo donde siempre se podía agarrar al reír.

Y ahora necesitaba aferrarse a él,

y no era capaz de encontrarlo

y todo se movía demasiado

y había demasiadas vueltas

y todo comenzaba a ir demasiado rápido
....

Pero justo en ese instante

un punto le tocó la yema del dedo meñique

transmitiéndole calma




y no lloró.