de pensarTE y temblar de emoción y de miedo...
domingo, 6 de julio de 2008
miedosOs
de pensarTE y temblar de emoción y de miedo...
miércoles, 2 de julio de 2008
tarde de verano
Me imaginaste mientras paseábamos de la mano por las calles de la gran ciudad...
Ni esta noche, ni la anterior, ni la de principios de semana compartimos la misma almohada, ni nos peleamos al amanecer por las sábanas…
y cuando despertaste temiste que no escuchar el susurro de buenas noches procedente de entre mis dientes sería suficiente para escribir el FIN con todas sus letras…
Pero un chisteo antes de cruzar la calle y una media vuelta con sonrisa llena de dientes te hacen destruir los andamios que sustentan tu agria teoría…
Un abrazo y una lágrima son suficientes para borrar cualquier atisbo de final…
Pero me apartas de tu pecho y me susurras:
- Te voy a pedir que no vuelvas nunca más
- ¿No quieres que vuelva?
- No es eso exactamente… lo que no quiero es sentir otra vez esa maldita sensación…
¿Qué sensación?
- La de no encontrarte cuando el sol me despierta, la de no tener que esperarte fuera de la ducha, la de no oírte reír, la de echarte de menos, la de no tenerte.
viernes, 6 de junio de 2008
encajandO
martes, 3 de junio de 2008
(buenos) díAs
Le sorprendieron unos cuantos rayos de sol que se colaron por los agujeritos que dibujaban un cristal roto en su ventana…
entonces se dio cuenta de que ya contaba con un día más, o uno menos, depende en qué punto marcase el 0 absoluto, si es que existe ese 0 absoluto en cualquier rutina…
Mientras tanto su mente y su consciencia se acomodaban a esta nueva conjugación de agujas que se mueven lentamente en el reloj… intentó mover los párpados, desenredar sus pestañas y poder abrir los ojos…
un aroma cambió la sensación matutina…
aún podía sentirlo… si apoyaba suavemente los labios sobre la almohada…
inhaló y dio media vuelta
ahora estaba de cara al techo y seguía sintiendo el mismo aroma
otra media vuelta más…
esta vez con los ojos tan abiertos como era posible teniendo en cuenta las horas que marcaban las agujas del reloj
y tras la media vuelta
una lágrima aterrizó entre su mejilla y de nuevo la almohada
una lágrima que anunciaba que una vez más el despertar lo invadía la soledad
y que la cama no era la que se apoyaba sobre el suelo de la capital…
lunes, 19 de mayo de 2008
ecO en La lluvia
igual que tus pasos sobre los charcos
y tu postura en aquel banco de distinta tonalidad grisácea...

Corro para ganarle la carrera a las agujas del reloj
y de fondo solo oigo un eco
y no soy capaz de girarme para ver tus pasos
pero sigo oyendo el eco...
eco
eco
eco
...
pu bli ci dad su bli mi nal
jueves, 15 de mayo de 2008
mezcla de tarde gris
A la vuelta,
el jet lag, las prisas, el proceso de adaptación y la cantidad de aventuras que llenaban los espacios de silencio que encajaban en mi cabeza, no dejaron que me acordase de ese reloj...
De un reloj que quedó guardado en un cajón
y que desempolvaba de tiempo en tiempo, para que el segundero siguiese marcando un ritmo, que antes parecía trepidante y tiempo después parecía que se equivocaba de sentido, dando marcha atrás….
Un día gris cualquiera, un cartel amarillo me avisa de que es la hora…
Entro en una sala...
y miro mi reloj, el segundero descompasado, y las agujas marcan que es la hora T A R D E en punto… levanto la cabeza y encuentro una gran parte de tí tras un enorme fondo gris...
Pero no era esta la parte de tí que esperaba encontrar...
Me tiemblan las piernas, miedo, una lágrima que casi roza la mejilla me acompaña hasta la puerta, donde bajo la lluvia me espera un abrazo que no acaba de llegar por eso, por miedo…
domingo, 4 de mayo de 2008
la niña de cabeza fría
la vista nublada
y unos cuantos restos de chocolate en los dedos…
La noche había sido larga
y otra vez más la pasó sola...
Sola … como el resto de las noches que componían
las tres últimas semanas…
Y entonces se acordó de su rutina anterior
... y de repente una lágrima que arrastraba lentamente restos secos de otras anteriores fue a aterrizar a la comisura de sus labios
y al llegar a sus labios fue cuando descubrió que la rutina de hacía un tiempo se había convertido en un deseo...
y fue ese deseo el que le empujó en ese momento a
coger el móvil,
marcar una sucesion absurda de números,
y conseguir así que aquella tarde
el café no fuese solo ni a solas
y no fue así pues alguien se sentó en su misma mesa
alguien acompañó al ligero café solo
y esta vez no fue un azucarillo
Y así fue como él consiguió endulzar la tarde incluso más de lo que hubiese conseguido el absurdo, diminuto y efímero azucarillo…

